
Hace pocos días que terminé de leer estos tres libros de los que tanto se ha hablado durante los últimos dos años. No tenía pensado leérmelos, puesto que no me suelen gustar mucho todo lo que suene a best-seller, pero ante la insistencia de muchas personas, decidí empezar con su lectura a principios de año.
Carlitos, uno de los que más me animó a conocer a
Stieg Larsson, empezó hace meses con el primero de los capítulos,
reseñado en enero, por lo que él será el encargado (cuando esté algo más liberado de tiempo) de reseñar los dos siguientes. Yo por mi parte, los he dejado comentados en el otro
blog en el que colaboro,
Libros y Literatura. Aún así, y mientras Carlos termina con el segundo
libro, quería compartir con vosotros mis impresiones sobre esta gran trilogía.
Creo que, lo primero de todo, la fama del autor sueco es totalmente merecida. Stieg Larsson a conseguido que devore sus tres novelas, con un total de más de 2000 páginas. Para mí, la clave del éxito está en haber definido de una forma tan clara a dos personajes tan carismáticos como Lisbeth Salander y Mikael Blomqvist, dos polos opuestos, pero que en realidad forman un tandem de altura.
Desgranando libro a libro, en todos me he encontrado grandes historias. En "Los hombres que no amaban a las mujeres", la historia ya huele a éxito desde el principio. Vuelve el típico misterio de habitación cerrada. En los 60, la joven Harriet Vanger desaparece en una isla de su multimillonaria familia y el presunto asesino está dentro del circulo familiar. Gracias a una gran novela como ésta, el autor cimenta la base de su éxito, puesto que, si en el primer libro no hubiera puesto toda la carne en el asador, es probable que no hubiesen sido tan aclamadas sus dos partes restantes. En resumen, novela negra pura y dura, de las que enganchan.
La segunda parte, "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina", para mí, es la más floja de las tres. Tentación me dio de dejarlo a medias cuando vi que llegaba casi a la mitad del libro y no aparecía el interés en ningún momento. Por suerte, la cosa cambia al final, siendo las últimas 200 páginas de una acción que compensa todo lo leído anteriormente. Aún así, viendo como nos deja en el aire el final, nos damos cuenta de que el segundo no es una novela en sí misma, sino una "introducción" a la traca final, "La reina en el palacio de las corrientes de aire".
Y es que, para mi, el tercer y último capítulo es el mejor. Viendo opiniones diversas, soy de los pocos que piensa que el tercero es el mejor, pero para mí, un libro de 850 páginas que te engancha desde el principio, tiene que ser porque es realmente bueno. Cierto es que todo el aire de novela negra que envuelve a esta trilogía desaparece en el último acto, para pasar a ser una novela de espías pura y dura. La parte del juicio, en eso si que parece haber mayoría unánime, es de lo mejor que he leído en los últimos años.
Por lo tanto, muchas cosas buenas reunidas en estos tres libros, que superan en calidad a muchos de los grandes best-sellers que nos intentan colar de vez en cuando las grandes editoriales. El enigmático personaje de Lisbeth me ha encantado, aunque en ocasiones su comportamientos descolocan y sacan de quicio. Blomqvist también me ha gustado, aunque quizá ese modo tan idealista de describir al periodismo en Suecia nos hace soltar una carcajada a los que sabemos como está el panorama en España.
Aún así, y pese a la gran nota que se merece este autor, tienen sus libros muchas cosas malas que reseñar. Lo primero de todo es lo repetitivo que puede resultar el autor, rozando el ridículo en ocasiones. También le cuesta mucho a Larsson empezar sus historias, pues en los dos primeros libros vemos como la trama no avanza mucho hasta pasar el primer tercio de los mismos (si quitamos paja innecesaria, nos quedarían tres libros de, como mucho, 400 páginas). Otro punto flaco es la gran cantidad de personajes (y de calles suecas!!!) que aparecen en escena, siendo difícil recordar en ocasiones el papel que ejercía cada uno. Y por último, y en esto Stieg Larsson queda salvado, si hay algo verdaderamente malo en esta Trilogía Millenium es la penosa encuadernación de Editorial Destino, insufrible a mi modo de ver.
Grandes libros, que no os deberíais perder.
Nota final: 8,5/10
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