
ARGUMENTO:
"Mari ha perdido el último tren de vuelta a casa y piensa pasar la noche leyendo en el restaurante mientras su hermana Eri duerme. De pronto, Kaoru, la encargada de un hotel por horas, solicita su ayuda. Mari habla chino y una prostituta de esa nacionalidad ha sido brutalmente agredida por un cliente. En la habitación donde Eri sigue sumida en una dulce inconsciencia, el televisor cobra vida y poco a poco empieza a distinguirse en la pantalla una imagen turbadora: una amplia sala amueblada con una única silla en la que está sentado un hombre vestido de negro. Lo más inquietante es que el televisor no está enchufado..."
OPINIÓN:
Hace algo más de un año que debuté con Murakami. Leí "Tokio Blues" y he de decir que me fascinó, pese a que no son pocas las personas a las que le defraudó su lectura. Pese a gustarme el libro, no he vuelto a leer nada de este autor hasta hace poco, cuando empecé con la lectura de After Dark.
En After Dark nos encontramos una "radiografía" de lo que podía ser una noche cualquiera en una ciudad como Tokio. Esta ciudad japonesa parece no descansar nunca, pues la vida nocturna que nos encontramos en ella es mucho mayor que en cualquier capital occidental.
Sus personajes, como parece habitual en Haruki Murakami, son jóvenes melancólicos, con vidas difíciles y sentimientos contradictorios, que los convierten en personajes algo inestables emocionalmente. Mari, la protagonista, tiene un problema desde hace años con su hermana, y será con Takahashi, un antiguo pretendiente de su hermana, con quien pueda desahogarse durante esa larga noche. Alrededor de esta historia principal, el autor aborda otros temas, como son el trabajo, la prostitución o la inmigración, pero de un modo casi superfluo.
Aquí es donde radica el problema de esta novela. Creo que el autor ha querido hacer un experimento estilístico, sin más. Murakami nos ha querido narrar una noche en Tokio, abordando varios temas muy por encima, dejando al lector con la responsabilidad de interpretarlo todo a su manera. Todo, además, narrado por una especie de "gran hermano" que todo lo ve, y que va contando de un modo muy descriptivo lo que pasa en cada momento. Esto, aunque un poco pesado, se sobrelleva sin ningún problema, ya que el libro no es muy extenso.
Lo bueno del autor nipón es la forma de construir los diálogos, sencillos y fluídos; creo que por ahí es por donde capta Haruki Murakami la mayoría de sus fans. El resto del libro, como ya he dicho, es un mero experimento, que sólo se pueden permitir los grandes de la literatura actual, sin correr el riesgo de que les tiren los trastos a la cabeza.
LO MEJOR:
- En el momento en el que los personajes empiezan a interactuar, la historia transcurre de un modo agradable y placentero.
- Tener de nuevo una pequeña muestra de lo que puede ser una noche en una ciudad como Tokio.
LO PEOR:
- Parece que la historia carece de un objetivo final. Simplemente es una reconstrucción de la noche en la capital de Japón.
VALORACIÓN: 5,5/10
