
"La vida nunca ha sido fácil para Oscar Wao, un dominicano dulce, obeso y algo desastroso que vive con su madre y su hermana en un gueto de Nueva Jersey. Oscar sueña con convertirse en un J.R.R. Tolkien dominicano y, por encima de todo, con encontrar el amor de su vida. Pero puede que nunca alcance sus metas debido a una extraña maldición presente en su familia desde hace generaciones; enviando a los Wao a prisión, predisponiéndolos a accidentes trágicos y, ante todo, al desamor.
Después del éxito internacional de Los Boys (Mondadori, 1996), Junot Díaz recrea, con humor, la experiencia de los dominicanos en Estados Unidos y la capacidad de perseverar en medio del desengaño amoroso y la pérdida."
El año pasado, uno de mis grandes chascos
fue el premio
Pullitzer de
2007. Decidido a saber si esos premios merecen la pena, me he leído este, que fue galardonado con el
Pullitzer en 2008. Tras empezar a leerlo, tuve otra vez la misma sensación. Había tropezado dos veces con la misma piedra, aunque por suerte hay cosas de esta novela que cambian, para bien, la opinión que me formé el año pasado.
Seamos rápidos. Si no tenéis mucho tiempo o queréis una versión reducida de lo que pienso, iros a
este post aparecido en el blog de Javier, "Pasen y lean". En él se habla de un libro de Élme
r Mendoza que no he leído, pero tras leer esta obra, coincido al 100% en todo lo dicho por Javier.
Si habéis decidido quedaros leyendo esto, os lo pondré yo también (que no se diga). El libro está escrito en un lenguaje medio spanglish, medio lenguaje callejero dominicano, lo que al español medio hace perderle en ocasiones el sentido de lo que se está diciendo. Además la puntuación o los diálogos no están muy bien reflejados, por lo que no sabemos si estamos ante un soliloquio o una conversación. Cada capítulo habla de una persona distinta, cosa que en ocasiones no se sabe hasta que no avanza la historia. Un lío, vamos.
Lo que le pasó a Javier con Élmer Mendoza, me pasó a mi hace años con Fontanarrosa y sus cuentos sobre fútbol, pero aún así, a pesar de lo difícil de su lectura, el libro me ha gustado. ¿Por qué?
Porque estamos ante un buen libro, sobre un personaje muy interesante, Óscar. Este pobre friki-gordo, futuro escritor de ciencia ficción, tiene miedo de ser el primer dominicano que muere virgen, y eso le atormentará el resto de su vida. Quizá sea culpa del Fukú, o maldición, que tiene su familia desde tiempos del dictador Trujillo, o quizá sea culpa también de su poco tacto con el sexo femenino. Para muestra, un botón. Uno de sus mejores piropos era: "Si estuvieras en mi juego (de rol), te daría dieciocho puntos de carisma". Patético, ¿no?
Aún así, sientes pena por Óscar. Quieres saber más de él, pero el autor intercala relatos de la historia de su hermana, su madre o su abuelo, algo que no me ha gustado, pues me corta el ritmo de la verdadera historia que me ha encandilado, la de Óscar. El ritmo y la calidad de la narración suben muchos puntos cuando relata su pobre y desgraciada vida.
Además, este libro nos sirve para conocer más sobre la República Dominicana. "La maravillosa vida breve de Óscar Wao" narra un trozo de la historia de la RD, del "Trujillato", pero sobre todo, es un relato sobre la fuerza y el aguante de sus gentes, representadas en la familia de Óscar.
No se lo recomiendo a todo el mundo, por lo que ya he dicho, pero aún así, no está nada mal. Según parece, es de temática parecida a "La fiesta del Chivo", de Vargas Llosa, por lo que lo tendré en cuenta.
LO MEJOR:
LO PEOR:
Difícil de leer, por su tipo de lenguaje
No dedicar a Óscar toda la obra. Los relatos de la vida de sus familiares no me han interesado.
VALORACIÓN: 6/10