
"Una vez a la semana un grupo de médicos se reúne en el Hospital General de Suffolk para valorar si las muertes. ocurridas en ese centro podrían haberse evitado. Ese tribunal, al que se conoce como Comité de la Muerte, traza de ese modo el destino de los individuos que desean dedicar su vida a la práctica de la Medicina.Entre estos últimos se encuentran tres muchachos recién licenciados y con ímpetu e inteligencia suficientes para convertirse en tres grandes profesionales. Los jóvenes deberán decididir a qué o a quién no quieren renunciar, emprendiendo de este modo un camino decisivo en su existencia"
Es la tercera novela que leo de Noah Gordon, y la que más me ha costado, con diferencia. Tanto, que lo he ido compaginando con otros libros, que me han dado muchas más satisfacciones.
Esta novela, de estilo coral, narra la vida de cuatro médicos durante un año entero; sus amores, desamores, vida y miserias, todo con el nexo de unión del Hospital del Condado de Suffolk y con la sombra amenazante de los Comités de la muerte. Por un lado tenemos a Adam Silverstone, un joven residente con un futuro prometedor y con aires de mujeriego y de pasado turbio y meritorio a partes iguales. Allí hace amistades con Spurgeon Robinson, médico interno de raza negra y amante de la música. Será su color de piel lo que le granjee algunos problemas dentro del Hospital y lo que le haga replantearse su carrera de doctor. Otro protagonista es Rafe Meomartino, algo más mayor y reconocido doctor de origen cubano, cuyo mayor problema está en su problemática mujer, Liz, sobrina de Harland Longwood, cuarto personaje principal de la historia, jefe de Cirugía del Hospital y cuya principal preocupación es su dañado riñón, que le une a una máquina de diálisis.
Como ya anoté en mis otras dos críticas a sus libros, Noah adolece de algunos errores que se repiten en todas sus novelas. Al principio, en la introducción a los personajes, el ritmo es lento y cansino, un contexto que se hace necesario, pero a la vez demasiado largo. Después, la historia va cogiendo forma, pero de un modo muy sutil y ligero, dando la impresión de que el autor tiene prisa por terminar su trabajo. Así nos encontramos con unos protagonistas, sin capacidad de reflexión, sin un momento de respiro y con problemas cotidianos sin resolver, ni por ellos mismos, ni por el propio autor. Lamentablemente (o no), soy demasiado bueno, y al final termino por encariñarme con los protagonistas, aunque con la impresión de no haberlos conocido más en profundidad, de no saber a ciencia cierta sus pensamientos después de "un año" en el Hospital.
Pero hay que ser benévolos con el autor, ya que esta obra se escribió hace 40 años (ni me lo imaginé cuando me lo regalaron) y cierto es que todo gran autor tiene que ir mejorando con los años, y parece que Noah lo ha hecho. Espero que lo próximo que lea suyo sea "El Médico", según dicen todos, su obra maestra.
En resumen, NO lo recomiendo. Si hubiera sido más corto, cambiaría de opinión, pero los libros de más de 400 páginas se merecen un poco más de contenido, y este carece. Lo comparo con cualquiera de las temporadas de "Hospital Central"; flojas, muy flojas.
LO MEJOR:
- Como siempre, lectura sencilla (una vez pasada la "presentación" de personajes)
- No utiliza la medicina para dar datos o situaciones morbosas
LO PEOR:
- Falta continuidad en las historias. Ciertas "mini-historias" tienen buena pinta, pero son cortadas de raíz, sin entenderlo. Al final, esto desluce la novela, pues lo que interesa de estos libros son las historias secundarias adheridas a la principal.
- Podría haber sacado más partido a la conflictiva etapa (1969, hippies, movimientos raciales, Vietnam...) en la que fue escrita.
VALORACIÓN: 3,5/10
