ARGUMENTO:
¡Indignaos! Ha despertado un insólito fenómeno de lectura en Francia, donde ha vendido más de un millón de ejemplares y lleva tres meses en las listas de ventas. En pocas y contundentes páginas, Stéphane Hessel invita sobre todo a los jóvenes a desperezarse y a cambiar la indiferencia por una indignación activa, por la «insurrección pacífica». Hessel logró sobrevivir a la tortura y la deportación en el campo de concentración de Buchenwald y, en 1948, formó parte del equipo internacional redactor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Hoy, a sus 93 años este venerable veterano de la Resistencia ha contagiado su mensaje de esperanza y de rebeldía a millones de lectores a los que invita a «no claudicar ni dejarse impresionar por la dictadura actual de los mercados financieros que amenaza la paz y la democracia», porque "ya es hora de que la preocupación por la ética, por la justicia, por el equilibro duradero prevalezcan".
OPINIÓN:
La semana pasada tuve la suerte de asistir a la presentación en Madrid del libro ¡Indignaos!, el último boom editorial en Francia. Llevaba mucho tiempo oyendo hablar de este panfleto, que ha revolucionado a nuestro país vecino.
Antes de asistir a la misma, para ir preparado, me leí las apenas 60 páginas que conforman ¡Indignaos!, muy bien prologados por el barcelonés José Luis Sampedro. Autor y prologuista suman la friolera de...¡186 años!, por lo que, ateniéndonos al refrán de más sabe el diablo por viejo que por diablo, creo que es importante, al menos, escuchar lo que estas dos personas nos cuentan.
Stéphane Hessel se dirige a los jóvenes en su discurso. Les pide un poco de rebeldía, de conciencia ante la situación actual. Igual que ellos en su juventud tuvieron que luchar contra el fascismo, Hessel pide a la gente de hoy que no se deje controlar por el enemigo, y que proteste ante esta situación económica mundial, beneficiosa para pocos y perjudicial para la mayoría.
¡Indignaos! tiene unas ideas con las que puedes o no comulgar, pero que expone de manera clara y concisa la situación actual. El mundo de hoy necesita de los jóvenes tanto como en otras épocas, y en ellos está luchar para poder cambiar el mundo en que vivimos. Para mi, este libro lo pondría de lectura obligatoria (como mínimo) en ámbitos universitarios, que es donde más receptiva se puede pillar a la juventud. El problema estriba en lo siguiente, ¿será capaz un joven de levantar la vista de su blackberry, quitarse los cascos de su Ipod, y "perder" media hora en leer lo que nos cuenta Hessel?. He aquí la cuestión....
LO MEJOR:
- Exposición de ideas clara, concisa y concreta
- Que un libro así pueda llegar a ser top de ventas
LO PEOR:
- Por muy bien prologado que esté ¿cómo es posible que en Francia cueste 3 euros, y aquí nos cobren 5?
VALORACIÓN: 8/10
