
"Toru Watanabe, un ejecutivo de 37 años, escucha casualmente mientras aterriza en un aeropuerto europeo una vieja canción de los Beatles, y la música le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de finales de los sesenta. Toru recuerda, con una mezcla de melancolía y desasosiego, a la inestable y misteriosa Naoko, la novia de su mejor –y único– amigo de la adolescencia, Kizuki. El suicidio de éste les distancia durante un año hasta que se reencuentran en la universidad. Inician allí una relación íntima; sin embargo, la frágil salud mental de Naoko se resiente y la internan en un centro de reposo. Al poco, Toru se enamora de Midori, una joven activa y resuelta. Indeciso, sumido en dudas y temores, experimenta el deslumbramiento y el desengaño allá donde todo parece cobrar sentido: el sexo, el amor y la muerte."
Murakami es otro de los autores que tenía ganas de conocer. Decidí hacer el "debut" con esta novela porque fue la que más me llamó la atención. Por suerte he acertado
Ni una semana me ha durado este libro. Yo mismo me he sorprendido devorando este dramón (porque otra cosa no, pero drama emana a raudales) página tras página, ávido de conocer el desenlace.
Varios personajes van entretejiendo y adorando el hilo principal, que es la vida de Watanabe, un joven inmaduro en ocasiones, pero con un corazón, a mi modo de ver, de oro. En poco meses, su vida da un giro crucial, y entre sexo (mucho), amores (muchos), alcohol (mucho más) y decepciones, Toru tiene que encauzar su vida, y tomar las mejores decisiones para su futuro. Esto es de lo que se encarga Murakami, y en esto radica su éxito. Y es que su prosa es cautivadora como pocas, ya me lo advirtieron.
Cuando disfrutaba de su lectura, creía estar leyendo el guión de cualquiera de las series manga de adolescentes japoneses que hace años ponían por televisión (de esas que echaban en La 2, y de las que no recuerdo ningún solo nombre). Todos los personajes tienen un turbio pasado, o un turbio presente. La mayoría desprenden un halo de soledad, depresión y melancolía difícil de soportar, pero Murakami inyecta entre medias varios puntos humorísticos y desenfadados, para que el lector no termine cogiendo un cuerda y pasándosela por el cuello.
Es curioso, ya para terminar, cómo consigue el autor que tengamos una gran empatía con los personajes. En mi caso, los pasajes de Naoko (chica triste) se me hacían largos, pesados, me deprimía.... Sin embargo, con Midori (chica alegre), la lectura era rápida, amena, disfrutando el momento....
Me he extendido más de lo necesario, quizá por no saber definir muy bien la sensación que me queda al acabarme la novela. Perdón. Resumiendo: ¿La recomendaría? Sí, mucho. ¿Voy a repetir con Murakami? Está claro
LO MEJOR:
- El estilo narrativo del autor, ágil y dinámico
- El dúo Watanabe-Midori y todo lo concerniente a su "relación"
- El ligero acercamiento a la cultura japonesa
LO PEOR:
- Los personajes de Nagasawa (persona odiosa) y Naoko (demasiado dramática)
- Exceso de drama, pero bien llevado
- La forma de finiquitar el asunto Watanabe-Reiko me lo esperaba, pero es tan surrealísta....
VALORACIÓN: 8,5/10



