
"David Zimmer, un escritor y profesor de literatura de Vermont, ya no es ni la sombra de sí mismo. Se pasa los días bebiendo y cavilando sobre el último instante en que su vida aún podría haber cambiado, el minuto aquel en que su mujer y sus hijos todavía no habían subido al avión que estalló. Hasta que una noche, mirando casi sin ver la televisión, y por primera vez tras seis meses de deambular en el vacío, algo lo hace reír. El causante del ínfimo milagro es Hector Mann, uno de los últimos cómicos del cine mudo. Y David Zimmer descubre que aún no ha tocado fondo, que todavía quiere vivir. Comenzará entonces su investigación para escribir un libro sobre Mann, un joven, brillante, enigmático cómico nacido en Argentina, una de cuyas últimas películas, Don Nadie, cuenta la historia de un hombre a quien un pérfido amigo convence de que beba una poción que lo hace desaparecer. Y anticipa la propia historia del actor, que hace sesenta años se desvaneció sin que jamás se supiera nada más de él, ni apareciera su cadáver."
Continúo el verano con elecciones seguras. Después de Mendoza, vuelvo con Auster. Es obvio que de nuevo he disfrutado con su lectura, aunque en esta ocasión, hay varios "peros" que ponerle al libro.
Me he encontrado en este libro a un Auster menos optimista que de costumbre, algo habitual en sus novelas, pero que yo todavía no había padecido. Como en otras ocasiones, el protagonista es un hombre que ya no tiene nada que ganar, pero que a base de casta y algo de suerte, consigue volver a la superficie y vivir, que no es poco. Pero este optimismo es una montaña rusa, y las cosas van naciendo y destrozándose durante el transcurso de la historia, dejándonos una sensación de vacío según termina la novela.
Los personajes son gentes que han tenido una vida difícil, y que a base de casualidades (también típico en Auster), van uniéndose a la vida del cómico Héctor Mann, que es, indirectamente, el personaje más importante de la novela, que no el protagonista.
El inicio del libro es prometedor. David Zimmer, que es el narrador de "El libro de las ilusiones", pierde a toda su familia en un trágico accidente de avión, y, sumido en una gran desesperación, decide escribir una biografía sobre un cómico mudo desaparecido hace 70 años. Tras escribir el libro, recibe una misteriosa carta en la que le dicen que Héctor sigue vivo, y que le quiere conocer. A partir de aquí, el autor utiliza la retrospectiva para analizar la vida de Zimmer, la de Héctor, y la de varios personajes. Quizá abusa de esta técnica, dando a su libro varios altibajos y cambios en la velocidad. Pero he de reconocer que la forma de escribir de Auster me fascina, y consigue que me devore sus libros en cuestión de días, aunque en ocasiones me cuente cosas con poco sentido para la historia, como es el pasaje en el que narra la película de Héctor, "La vida interior de Martin Frost", que a la postre será un guión cinematográfico del propio Auster.
En definitiva, otra gran novela de Auster, llena de magia y de imaginación, pero que no me ha entusiasmado tanto como las otras que he tenido el gusto de leer. Pero esto es debido al gran nivel que consigue, y que es muy difícil de mantener.
LO MEJOR:
- De nuevo, la forma de narrar de Auster
- El recorrido que hace por la vida de Héctor tras su desaparición
- El personaje de Héctor, mágico
LO PEOR:
- El personaje de Frida Spelling, quizá poco desarrollado
- Los altibajos en la velocidad de la novela
VALORACIÓN: 7,5/10